jueves, 6 de agosto de 2015

Historia de una noche.

Ya llegué, sólo tengo que hacer la llamada y listo, la tengo que esperar.
Mientras esperaba, se le ocurrió comprarle un ramo de rosas - sí, al chico le gustaba la chica -
Así que salió a por un ramo de rosas rojas frescas.
Regresó y sólo tuvo que esperar unos minutos.
Sentía que como su cuerpo sudaba frío, el pecho le temblaba, sentía como una llamarada dentro de él lo calentaba en seco.
Hasta que... "Toc toc"
Hola! hace tiempo que no te veía, cómo has estado?
Quedé atónito por unos momentos, sólo la veía y admiraba lo bonita que estaba; Llevaba puesto un jean ajustado, un top negro, y un saco polar Blanco.
Bieeeeeen, y sí hace tiempo que no nos veíamos - Le doy un fuerte abrazo - y Tú?
Bien, trabajando, pero Tú!? Cómo has estado Tú?
Bueno, he estado bien, he estado ocupado, te he extrañado, quería abrazarte. 
Oh, - le da un abrazo - Yo también te extrañé.
Y, ¿Sigues con tu novio?
Ah sí, ya van 3 años.
Wao.
Bueno, aún así puedes recibir este regalo - Y le dí el ramo de rosas - 
Ay, es muy lindo
Es para que recuerdes ese día en que tu vida con la mía se cruzaron.
Jajaja, no me querrás enamorar no?
Jaja ya quisiera.
Ella lo abraza a él fuertemente, y él, pues él sólo esperó a que ella lo mirara para que quede encantada dentro de su mirada y ¡zas! mi muchacho le dió un beso.
La chica, está súper linda, es súper sexy y para colmar a mi muchacho del gusto, es morocha.
Ella le sonrió.
Ah, a ella también le gusta él.
Y en un momento donde les pareció que el mundo no escuchaba, no veía, no sentía, por un momento creyeron que sólo eran ellos dos, sus siluetas jugaron, mezclándose en el juego de los cuerpos.

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